
Aracena
En el corazón de la Sierra de Huelva, Aracena es uno de esos destinos donde naturaleza, historia y gastronomía dejan una huella imborrable. La placidez de sus calles blancas, su entorno serrano y enclaves únicos como la Gruta de las Maravillas convierten a esta localidad en una parada imprescindible para quienes buscan descubrir la esencia más auténtica de Andalucía.
Además, la tradición del jamón ibérico y la riqueza de su cocina serrana hacen de Aracena un auténtico paraíso para los amantes del buen comer. Entre castaños, dehesas, monumentos centenarios y sabores tradicionales, este rincón onubense invita a disfrutar de una experiencia llena de encanto y autenticidad.
La Gruta de las Maravillas
Con paciencia y empeño, la perseverancia infinita de la naturaleza nos ha brindado generosamente un mundo subterráneo en el que el agua y las rocas han dado forma a un enigmático y sorprendente lugar. Entre punzantes estalactitas y estalagmitas descubrimos la Gruta de las Maravillas de Aracena.
Como si fuésemos los primeros mineros en bajar, a cien metros por debajo del pueblo, la gruta aparece debajo del Castillo de Aracena, donde el agua se abre paso sorprendentemente entre las formaciones de roca kárstica, formando inconcebibles lagos de extraordinaria belleza.
Patrimonio histórico y cultural
Deslumbrados por las maravillas de esta sublime obra de la naturaleza, salimos a la superficie para descubrir su espectacular entramado urbano, catalogado como Bien de Interés Cultural. Tras un sosegado paseo en cuesta llegamos al Castillo de Aracena, testigo impasible de siglos de historia, que, desde las alturas, controla y vigila la hermosa localidad. Coronada por una torre mudéjar, la Iglesia Prioral del Castillo, del siglo XII, es la más antigua y emblemática de Aracena.

Iglesia Prioral del Castillo, siglo XII
Descendiendo sin prisa, a los pies del castillo tropezamos con el hermoso casco histórico. Entre un enjambre de casas blancas, con el contrapunto rojo de sus geranios, descubrimos numerosos templos y edificios góticos, barrocos, mudéjares y renacentistas.
En el centro nos encontramos con el Cabildo Viejo, del s. XV, uno de los edificios con más historia de la localidad; la hermosa Iglesia renacentista de la Asunción, junto a la mudéjar Iglesia Santa Catalina, y el emblemático edificio del Ayuntamiento, que fusiona el estilo mudéjar y el renacentista, obra del prolífico y famoso arquitecto sevillano Aníbal González. El mismo que diseñó la bella construcción de la Fuente del Concejo, que aprovecha uno de los manantiales de agua de la Gruta de las Maravillas, y, en la plaza Marqués de Aracena, el Casino Arias Montano, uno de los mejores exponentes de la arquitectura modernista de Andalucía. Continuando por la calle Barberos llegamos a la cosmopolita Gran Vía, donde el arte sale a la calle con las esculturas del Museo de Arte Contemporáneo al Aire Libre.
Naturaleza
El municipio de Aracena se encuentra dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche uno de los espacios naturales más valiosos de Andalucía y un auténtico pulmón verde del norte de Huelva. Con más de 186.000 hectáreas de dehesas, bosques de encinas, alcornoques y castañares, este entorno destaca por su enorme riqueza paisajística y biodiversidad.
Los visitantes de Aracena tienen en este parque natural un entorno ideal para el senderismo, el turismo rural y la observación de fauna, con diversidad de peces y reptiles, nutrias, meloncillos y especies emblemáticas como el lince ibérico, el buitre negro, la cigüeña negra, el alimoche, el águila calzada, la pescadora y el búho real.

Gran Salón
Gastronomía, sabor y deleite en la tierra del ibérico
Hablar de Aracena es hablar del cerdo ibérico, su bandera, y de lo más codiciado, su jamón. Aracena se ubica dentro de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Jabugo, por lo que sus jamones gozan de ese sabor reconocible, de un color y una textura que le convierten en uno de los manjares más exquisitos. Tal es la devoción por este producto, que su Feria del Jamón se ha convertido en un referente absoluto en el sector de la gastronomía y la restauración.
Los derivados del cerdo ibérico no se quedan atrás. Chorizos, cañas de lomo, salchichones o morcillas han seguido haciendo las delicias de los comensales generación tras generación gracias a un principio muy básico: elaborarlo de manera artesanal, siguiendo tradiciones centenarias.

Jamón de Aracena
Pero hay vida más allá del cerdo. El clima de la sierra y las condiciones orográficas son idóneas para el cultivo de verduras y hortalizas que no pueden faltar en el recetario de cualquier casa en Aracena. Estos productos son la base para cocinar platos como el gazpacho de invierno, el pisto serrano, el ‘bollo de papas’ o las sopas de tomate.
Hay dos productos que también definen perfectamente la cocina de Aracena y su sierra, y que, además, son complementos perfectos para la carne ibérica: son las castañas y las setas. Las primeras funcionan como acompañamiento idóneo en la cocina del ibérico, ya sea en puré, cocida o confitada en manteca y ajo. Las setas, como las tanas, los tentullos, las trompetas o los gurumelos potencian el sabor de una carne jugosa en forma de salsas y purés o simplemente cocinadas a fuego lento en las cazuelas.
- Castañas
- Setas
Como la sencillez es seña de identidad de la cocina aracenense, un buen queso artesano refrenda esta premisa. A través de una amplia variedad de quesos de cabra y oveja elaborados de forma artesanal, respetando las recetas guardadas durante siglos, podemos descubrir quesos olorosos o tortas para untar con la misma receta de siempre, la de los cabreros que elaboraban estas exquisiteces con leche cruda de cabra y oveja y que a día de hoy gozan de gran prestigio.
Para concluir una experiencia gastronómica, Aracena es célebre por su repostería. Los postres caseros que, sí o sí, hay que probar son los pestiños, los mantecados y las rosquillas. Las pastelerías de la localidad regalan aromas hipnóticos que inundan las calles, como en la Confitería Rufino, centenaria y experta en endulzar el viaje de los más golosos con sus flanes y sus yemas. Pero si hay que quedarse con un postre que defina lo que es Aracena, ese es, sin duda, la poleá o gachas, una elaboración humilde, hecha por pastores, a base de harina de bellota dulce, anís y matalahúva.
Aracena, un lugar para volver.
Galería de Fotos
Fotos motoryviajes
- De izda. a dcha., Fernando Valmaseda, presidente d RV Edipress y Manuel Guerra, Alcalde de Aracena
- Manuel Guerra, Alcalde de Aracena; Ana Belén Torres, Concejala de Cultura, Educación y Turismo, y Fernando Valmaseda, de RV Edipress)
- Manuel Guerra, Alcalde de Aracena; Ana Belén Torres, Concejala de Cultura, Educación y Turismo
- Cata jamón de Jabugo
- Exposición jamón de Jabugo
Fotos Aracena
- default
Gastronomía Aracena
- Setas
- Quesos Monte Robledo
- Quesos La Nava
- Jamón de Aracena
- Jamón de Aracena
- Tapas típicas
- Jamón de Aracena
- Castañas
- Dulces tradicionales Jabuguillo



























