Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfraces

    Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfracesFoto Victor Honta: ©Copyright

Hay modelos que llegan al mercado para rellenar un hueco en el catálogo, y modelos que llegan con intención de marcar un antes y un después. El CUPRA Terramar aspira a lo segundo.

 

Un SUV que la marca española necesitaba para competir de tú a tú en el segmento más concurrido de Europa, y lo hace con una apuesta clara al añadir un diseño que no pasa desapercibido, tecnología de última generación y una gama de mecánicas que va desde el mild hybrid hasta el plug-in con más de 100 km de autonomía eléctrica.

Pero nosotros hemos querido probar la versión más “sin disfraces”, el 2.0 TSI de 204 CV con cambio automático DSG de 7 velocidades y tracción total 4Drive. Combustión pura, cuatro ruedas motrices y un carácter que no necesita etiqueta de cero emisiones para convencer a los más puristas.

 

Un exterior ADN CUPRA

El Terramar tiene las ideas claras desde el primer vistazo. Sus proporciones son las de un SUV mediano con alma de coupé con una silueta inclinada, líneas tensas y una presencia que en el tráfico resulta difícil de ignorar.

La zona delantera es la más llamativa. La firma lumínica de tres triángulos del sistema CUPRA Matrix LED Ultra de alta definición le da un aspecto inconfundible de noche y de día, mientras que la llamada “nariz de tiburón” deja claro que esto no es un familiar revestido con plásticos de protección. El logotipo CUPRA, enmarcado por dos líneas que recorren el capó, añade una carga visual que funciona bien.

 

Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfraces

Foto Victor Honta: ©Copyright

 

Las llantas de 18 pulgadas encajan bien como “calzado”, aunque la versión que hemos probado lucía las opcionales de 20 pulgadas, que terminan de definir la imagen muscular del coche.

Con una zaga esculpida, el Terramar apuesta por un logotipo CUPRA iluminado en el centro, flanqueado por los pilotos, y con la denominación “Terramar” también iluminada. El resultado es coherente con el vehículo y aporta ese punto de exclusividad que los compradores de esta marca esperan. El difusor inferior rompe la homogeneidad de la parte trasera con un acabado en negro que aligera visualmente las proporciones.

Un punto para reflexionar es en el apartado de la visibilidad de los tubos de escape. Si en las versiones híbridas e híbridas enchufables puede ser comprensible que no se vean, quizá por temas aerodinámicos del flujo del aire para optimizar los consumos y la autonomía en los eléctricos, no lo vemos tan claro en los modelos de combustión, ya que ofrecerían una visión más deportiva al coche, un sonido más natural y no tan artificial como es el actual. Pudiera ser por temas de abaratamiento de costes o el de mantener un diseño homogéneo en toda la gama.

 

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Interior: tecnología sin renunciar a las sensaciones

Abrir la puerta del Terramar activa una pequeña ceremonia de bienvenida con un juego de luces en el exterior, iluminación en los umbrales y proyección del logotipo CUPRA en el suelo. Un detalle que puede parecer superfluo pero que, al menos las primeras veces, genera la sensación de que estás entrando en algo especial.

El habitáculo confirma esa promesa. El diseño del salpicadero es coherente y moderno, con la consola central como elemento más singular. Añadir la columna escultural que fluye por el centro del túnel y que incorpora un diseño paramétrico en 3D que se repite en distintos elementos estructurales. No es el interior más austero del segmento, pero tampoco resulta recargado.

 

Un puesto de conducción orientado al conductor

El conductor ocupa el centro de la escena. El volante CUPRA lleva levas de cambio y botones satélite. los asientos Bucket abrazan sin apretar demasiado y la pantalla central de 12,9 pulgadas domina la zona media del salpicadero. Por encima del nivel de los ojos, el Head-up Display proyecta velocidad, navegación y avisos de asistencia directamente en el parabrisas, lo que permite mantener la mirada en la carretera.

La instrumentación digital de 10,25 pulgadas detrás del volante completa la cifra de pantallas. Ambas son funcionales y la interfaz de la pantalla central responde bien al tacto, aunque el control del climatizador requiere cierta familiarización inicial antes de resultar verdaderamente intuitivo. Se podría haber aprovechado la llegada del Terramar para incluir botones físicos en este apartado.

 

Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfraces

Foto Victor Honta: ©Copyright

 

La unidad que probamos dispone del ambiente Moon Light en gris oscuro combinado con la tapicería Dinámica y detalles en cobre que recorren las salidas de ventilación, las puertas y las costuras. El resultado es cuidado y consistente. La funcionalidad también está asegurada al ofrecer asientos traseros deslizables.

 

Motor: 204 CV que saben cómo usarse

El CUPRA Terramar monta el bloque 2.0 TSI de 204 CV es un motor que el Grupo Volkswagen conoce bien, y esa madurez se nota al volante. Entrega el par de forma homogénea desde el primer momento, sin necesidad de llevarlo al límite para sentir que tiene más.

Combinado con el DSG de 7 velocidades, los cambios de marcha pasan desapercibidos en conducción tranquila y son rápidos y decididos cuando la situación lo pide. Un cambio preciso gracias también al buen hacer del trabajo que realizan las levas tras el volante.

La tracción total 4Drive trabaja en silencio, en asfalto seco apenas interviene, pero en mojado o en adelantamientos exigentes el coche no duda, mantiene la línea y la potencia llega al suelo de forma íntegra. En autopista, el CUPRA Terramar invita a relajarse ya que el motor rueda a régimen bajo y el habitáculo permanece tranquilo.

En materia de consumos conviene ser honestos. Un 2.0 de gasolina con tracción integral en un SUV de este tamaño no es precisamente austero, y en uso mixto los números reales pueden sorprender. Quien haga muchos kilómetros urbanos o tenga opción de cargar en casa encontrará en las versiones e-HYBRID , las híbridas enchufables, una alternativa más racional. Para quien simplemente quiera rendimiento sin depender de un enchufe, este motor es la elección correcta.

 

Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfraces

Asientos tipo Bucket y techo panorámico. Foto Victor Honta: ©Copyright

Apartado dinámico

El CUPRA Terramar sorprende al volante, y lo hace de buenas a primeras. La plataforma MQB Evo con suspensión deportiva de serie y la dirección progresiva le dan una precisión que no se intuye mirándolo desde fuera. La dirección se muestra cómplice en todos los escenarios, ligera y directa en maniobras lentas, asentada y sin nervios en autopista.

El Control de Chasis Adaptativo (DCC) de nueva generación, es la pieza que permite que el mismo coche sea cómodo un lunes por la mañana atascado en la M-30 y entretenido un domingo en una carretera de montaña. En modo Comfort, las irregularidades del asfalto se digieren sin dramatismo.

Dispone además de tres modos más de conducción: Perfomance, Offroad e Individual que cubren prácticamente cualquier escenario. El modo CUPRA queda reservado para las versiones VZ.

 

Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfraces

Foto Victor Honta: ©Copyright

 

En ciudad, la anchura de casi 1,9 metros pide algo de atención en los aparcamientos más ajustados, aunque la cámara trasera, los sensores y el servofreno eléctrico alivian bastante la maniobra. En carretera es donde el Terramar se crece. El morro responde, el tren trasero se mantiene ordenado y la tracción integral suma seguridad sin quitarle naturalidad al comportamiento.

En autopista todo se tranquiliza al contar con una insonorización que aguanta bien a velocidades de crucero y el ACC predictivo que gestiona el tráfico con suavidad y que invita a relajarse pero sin perder la atención al volante.

 

Seguridad y sistemas ADAS

El CUPRA Terramar llega bien pertrechado en materia de seguridad, y lo más destacable es que los sistemas funcionan sin hacerse notar más de lo necesario. El ACC predictivo es un buen ejemplo al no limitarse a seguir al coche de delante con el radar, sino que usa el GPS de navegación para anticipar curvas, rotondas, cruces y cambios de límite, frenando o acelerando antes de que el conductor tenga que intervenir. Algo a lo que debemos de acostumbrarnos.

Si lo combinamos con el asistente de carril, el resultado es una conducción asistida de Nivel 2 que en autopista reduce de verdad la fatiga en los viajes largos. El resto de asistentes trabajan discretamente en un segundo plano pero realizando bien su función.

 

Al volante del CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG 4Drive, sin disfraces

Foto Victor Honta: ©Copyright

 

 

Sistema multimedia

La pantalla central de 12,9 pulgadas es generosa en tamaño y resolución. El sistema responde con rapidez y la integración de Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica resulta cómoda en el día a día. La carga inalámbrica de hasta 15W con sistema de refrigeración para el móvil es un detalle que se agradece en los viajes largos, donde los teléfonos tienden a calentarse al navegar.

El sistema de sonido de Sennheiser Mobility con 12 altavoces y 390W es opcional, pero si la música es relevante en tu vida cotidiana, merece la pena considerarlo. La tecnología AMBEO crea una escena sonora y lo hemos comprobado en directo, que realmente envuelve el habitáculo, muy por encima de lo que suelen ofrecer sistemas de serie en este segmento.

 

En definitiva, el CUPRA Terramar 2.0 TSI 204 CV DSG-7 4Drive es un SUV bien construido, con carácter propio y un nivel tecnológico que sitúa a CUPRA como marca a tener en cuenta dentro del segmento C. El CUPRA Terramar no es el más eficiente de la gama, para eso están los e-HYBRID, pero tampoco es un coche que comprometa en ningún aspecto fundamental.

Lo que sorprende gratamente es lo que ofrece y que CUPRA lo estaba deseando tener. Un exterior sin disfraces,  interior que cumple y la carretera lo confirma. El comportamiento dinámico es mejor de lo que se espera y la tracción total añade una dimensión de seguridad y disfrute en todo tipo de carreteras.

 

 

Ficha técnica

 

Característica/Modelo CUPRA Terramar
Motorización 2.0 TSi (1.984 cm³)
Potencia máxima cv. 204
Número de cilindros 4
Tracción Integral
Transmisión DSG 7 velocidades
Aceleración 0-100 km/h 7,1 s
Velocidad máxima 226 km/h
Consumo medio (WLTP) 7,5 (cifra de CUPRA)- 9 litros en la prueba/100 km
Autonomía eléctrica
Combustible / Depósito litros 60
Motor eléctrico 1
Motor eléctrico 2
Neumáticos 255/40 R20
Dimensiones (Largo/Ancho/Alto) mm 4.519 / 1.863 / 1.584 mm
Batalla 2.681 mm
Peso en orden de marcha 1.740 kg
Vía delantera/trasera 1.590/1.580mm
Capacidad maletero 540/642 L
Pantalla central en pulgadas 12,9
Cuadro instrumentos pulgadas Digital 10,25
Sistema audio Sennheiser 11 altavoces + subwoofer
Emisiones CO2 173 gr/km
Etiqueta ambiental DGT C
Precio 55.673 €

 

 

Galería de fotos

 Fotos realizadas por Victor Honta ©Copyright

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Autor: Luis Miguel Dominguez

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