Hay que cambiar y modernizarse, y eso incluye además de a la gama de producto o los sistemas de fabricación, a algo tan importante como la imagen corporativa de la empresa. Hace poco le tocó a Skoda. Ahora lo hace Seat, descargando de peso su emblemática S, convirtiéndose ahora en un anagrama más sencillo y ligero. El primer coche que lo va a utilizar es el León, para después llegar paulatinamente a todos los coches que experimenten alguna modificación, ya sea un ligero restyling o su cambio completo. En los concesionarios las cosas irán más despacio. La crisis obliga a hacer las cosas con mayor tranquilidad por los costes que trae aparejados en luminosos, folletos o incluso publicidad o papel impreso.
(Visited 585 times, 1 visits today)

