Alcalá del Júcar
El nombre lo dice todo
Alcalá de Júcar es una de esas localidades manchegas casi desconocidas y difíciles de situar en el mapa. Se encuentra situada a 44 km al noroeste de Albacete y es un rinconcito de la comarca de la Manchuela perfecto para pasar un fin de semana. Su nombre proviene del árabe Al – Kala cuyo significado es castillo, y puede presumir de ser Conjunto Histórico Artístico desde 1.982.
Nada más llegar nos sorprende la forma en la que están situadas sus casas, aprovechando las laderas de la montaña y excavadas en ella. Paseamos por sus calles estrechas y empinadas para llegar hasta lo alto donde se encuentra su castillo. Su origen es almohade – siglo XII – XIII – y ha sido recientemente restaurado. Desde él tenemos unas estupendas vistas sobre la hoz que forma el Júcar a su paso por esta localidad.
De vuelta al centro de la localidad no debemos perdernos la diversas cuevas que se encuentran a lo largo de la bajada, como la Cueva del diablo Garaden o la Cueva de Masagó que en su interior alberga un museo de fósiles y billetes antiguos. Enfrente del Ayuntamiento se encuentra la iglesia parroquial de San Andrés y data del siglo XV – XVIII. Su torre y fachada es atribuida al arquitecto Lorenzo Alonso y es de estilo academicista.
Pero no quedan aquí los encantos que nos ofrece Alcalá del Júcar, ya que también es de interés llegar hasta su curiosa plaza de toros, única en su estilo por su forma irregular. Para ello debemos cruzar el río por su puente romano y llegar hasta la otra orilla. No se sabe a ciencia cierta cuando fue construida pero es impresionante observar como se ha aprovechado la ladera de la montaña para formar parte de la plaza. Volvemos a cruzar por su puente romano y uno de sus vecinos nos cuenta que en sus tiempos realizó funciones de aduana cuando era punto estratégico del Camino Real de Castilla a Levante.
El entorno donde se ubica Alcalá del Júcar es perfecto para todos aquellos amantes de las actividades outdoor ya que sus alrededores están plagados de bosques y senderos perfectos para realizar pequeñas excursiones a pie o en bicicleta. Desde la Oficina de Turismo nos ofrecen la posibilidad de realizar 5 rutas diferentes. Una de ellas, “Sendero Ermita San Lorenzo”, es perfecta para recorrerla en familia. Con una dificultad mínima, se recorren los aproximadamente 5 km que separan la localidad de esta bonita ermita situada sobre un pequeño montículo junto al río.
Donde dormir
Hotel Restaurante Pelayo. Av. Constitución, 4. Tlf: 967 473 099. Un hotel con encanto junto al río con capacidad para 20 personas. Precio HD desde 40 €.

