Peugeot se ha puesto sus mejores galas para el próximo Salón de París. El Onyx es un claro ejemplo de la importancia que le otorga a “su” Salón del Automóvil. No se ha tratado de plasmar en un coche concepto ninguna de las facetas prácticas o funcionales que deben tener un vehículo de producción. Se ha buscado sacar a la luz los sueños que los diseñadores de una marca generalista nunca pueden ni tan siquiera esbozar en sus productos.
El Onyx es eso. Un sueño, si no imposible, si muy difícil de pasar a la práctica por un constructor como Peugeot. Lleva un motor V8 híbrido HDI de 3,7 litros de cilindrada en posición central posterior, para el que se anuncian 600 CV de potencia. Carrocería con elementos construidos en paneles de cobre puro, pulidos a espejo, combinados con otros de fibra de carbono pintada en negro mate. Toda la iluminación forma parte de los elementos de diseño gracias a utilizar tecnología de led. Lo mejor, la galería de fotos que incluimos en el reportaje, porque seguro que nunca veremos al Onyx en manos de un conductor particular.

