
Bodrum
Desde la legendaria Troya hasta Bodrum, un recorrido por la costa egea de Türkiye reúne pueblos costeros, yacimientos arqueológicos, playas de aguas transparentes y una gastronomía que enamora a cualquier viajero. Un plan perfecto para quienes disfrutan tanto del destino como del propio camino.
La costa egea de Turquía se ha convertido en uno de los recorridos por carretera más completos para quienes buscan combinar historia, naturaleza y gastronomía en un mismo viaje. El itinerario arranca en Çanakkale, puerta de entrada a Gallípoli y a la mítica Troya, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, y continúa hacia Assos, donde el Templo de Atenea y sus calas tranquilas invitan a bajar el ritmo.
Más adelante, las montañas Kaz dan paso a Ayvalık y a la isla de Cunda, todo un templo de la gastronomía egea gracias a sus calamares, gambas y mezes. Ya en la provincia de İzmir, Çeşme sorprende con sus playas y aguas termales, Alaçatı se ha ganado fama internacional entre los amantes del kitesurf y Urla enamora a los aficionados al vino con sus viñedos y restaurantes reconocidos por la Guía MICHELIN.

Assos
El camino sigue hasta Kuşadası, no sin antes pasar por Éfeso, uno de los yacimientos mejor conservados del Mediterráneo, y por el encantador pueblo de Şirince. Didima aporta playas espectaculares junto al imponente Templo de Apolo, mientras que Bodrum pone el broche final con sus playas con Bandera Azul, su castillo y los restos del Mausoleo de Halicarnaso.
Quienes quieran alargar la aventura pueden seguir rumbo a Datça, Marmaris y Fethiye, donde el Egeo empieza a fundirse con el Mediterráneo en un paisaje de calas, montañas y pueblos costeros difíciles de olvidar.
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Assos – Didim – Ayvalik
Bodrum
Izmir – Cesme – Alaçatı– Urla
Kuşadası

































