
Castillo feudal de La Roche
Valonia, al sur de Bélgica, se presenta como el destino ideal para escapar del calor este verano gracias a las Ardenas, un territorio con cerca del 30% de superficie forestal, ríos navegables y una amplia oferta de deportes al aire libre.
Kayak, senderismo, cicloturismo y pueblos medievales convierten esta región en una alternativa fresca y pausada frente a las playas masificadas.
Valonia, al sur de Bélgica, se presenta como una alternativa al calor del verano europeo gracias a sus Ardenas, un territorio con cerca del 30% de superficie forestal, ríos navegables y una amplia oferta de actividades al aire libre. Esta masa forestal, compartida con Luxemburgo y Francia, combina bosques, valles y pequeñas localidades de piedra que invitan a desconectar sin renunciar a la aventura.
El agua es protagonista del verano en la región. Los ríos Lesse, Ourthe y Semois permiten descender en kayak entre paredes calizas y bosques, con Dinant y Durbuy como puntos de referencia. También existe la opción del packraft, que combina senderismo y navegación, y del bikerafting en el Lesse.
Los Lagos de l’Eau d’Heure, el mayor complejo lacustre de Bélgica, ofrecen kayak, paddle surf, vela, esquí náutico y cable park en un entorno de cinco lagos rodeados de bosque.

Para explorar a pie, Valonia cuenta con más de 5.000 kilómetros de senderos señalizados, desde paseos cortos de 5-10 km hasta grandes itinerarios de varios días, incluidas rutas temáticas por los castillos de Bouillon, Vêves o Reinhardstein y las abadías trapenses de Chimay, Rochefort y Orval.
En bicicleta, la región suma más de 2.100 kilómetros de rutas, con las antiguas vías ferroviarias del RAVeL, el sistema de rutas por puntos nodo y itinerarios internacionales como EuroVelo 3, 5 y 19, la Vennbahn o la Lieja-Bastoña-Lieja. Los parques de aventura completan la oferta: Adventure Valley Durbuy, el mayor de Bélgica, junto con Dinant Aventure, Natura Parc y el parque de arborismo de las Grutas de Han.

El patrimonio se integra con la naturaleza en localidades como Durbuy, considerada la ciudad más pequeña del mundo; La Roche en Ardenne, con las ruinas de su castillo medieval y Bouillon, con una de las fortalezas mejor conservadas de Europa junto al río Semois. La gastronomía local suma jamón de las Ardenas, quesos de abadía, cervezas trapenses y trucha de río.
A pocas horas de España, Valonia se propone como un destino de verano pausado y activo, centrado en el agua, los bosques y el silencio como alternativa al calor y las playas masificadas.
Más información en www.visitwallonia.be.
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