La renovación del Smart ForTwo, para lanzar esta su segunda generación, ha roto con todo lo establecido. De entrada Mercedes, o mejor dicho Daimler, ha contado con un nuevo partner. Renault ha sido el artífice de buena parte del desarrollo de su tecnología, empleada también para el Twingo y seguramente para una versión de dos plazas que la marca francesa parece que reserva para Dacia.
En concreto, lo que hay que afirmar de este nuevo Smart es que es sin duda más coche. Además de ser más grande, ofrecer más habitabilidad y ser rematadamente más ancho, el nuevo Smart se caracteriza por ir mucho mejor asentado. Sus mayores neumáticos, sua mayores vías y demás, le permiten parecerse más en su comportamiento al de un coche convencional, sin la ligereza en los apoyos y la “copia” de cualquier irregularidad del terreno que mostraba la anterior generación.
Las suspensiones también nos proporcionan un confort de marcha mucho más marcado que en la anterior generación, y en el interior poco o nada nos hace pensar que vamos en un vehículo tan corto, mientras no miremos hacia atrás o, lógicamente no vayamos a aparcar, situación en la que el Smart Fortwo se muestra todavía imbatible.
En su interior vemos algunos elementos que nos llaman la atención, porque llegan directamente de Renault. El pomo de la palanca de cambios, los tiradores internos de las puertas, el mando de los retrovisores eléctricos, los mandos de los intermitentes y limpiaparabrisas, nos recuerdan a los coches de la marca francesa.
En marcha, el Smart sin embargo nos muestra que sus consumos no son todo lo recortados que se podría esperar en un vehículo de su envergadura, es difícil bajar de los 6,5 litros, pero también es verdad que sus prestaciones son bastante generosas, lo que nos permite movernos en la ciudad sin ningún complejo, todo lo contrario.
Tampoco el sonido que nos llega del motor es muy recortado, pero en este sentido este es un defecto que podríamos pasar, ya que no es mucho más audible que en un modelo de corte ciudadano, animado por un motor de tres cilindros. Lo que llama la atención es que mantiene la estructura inicial, con el motor situado bajo el suelo del maletero, cubierto con una chapa aislada que debe retirarse para acceder a el, aunque los elementos más habituales de mantenimiento van bajo el capó delantero.
Las características del Smart le convierten en un vehículo muy bien pensado para la ciudad, porque encuentra huecos en donde los demás coches deben desistir. El aumento del maletero y de la habitabilidad interior, le han proporcionado unas mayores dosis de practicidad, sin perderla por su crecimiento en dimensiones externas, y, la excelente presentación interior y su equipamiento de base hacen que olvidemos un poco el elevado precio de salida que define más a un coche de capricho que a un coche ciudadano por encima de otros planteamientos.
Ficha Técnica
Motor
Nº Cilindros: 3 en línea
Cilindrada: 898 cm3
Tipo de combustible: Gasolina
Potencia: 90 CV a 5.500 rpm
Par máximo: 135 Nm a 2.500 rpm
Cambio: Manual de 6 relaciones
Neumáticos: 165/65 R 15—185/60 R 15
Carrocería
Nº de plazas: 2
Peso en vacío: 940 kg
Depósito de combustible: 28 litros
Largo/Ancho/Alto: 2.695/1.663/1.555 mm
Vía delantera/trasera: 1.469/1.430 mm
Distancia entre ejes: 1.873 mm
Capacidad del maletero: 190 dm3
Prestaciones
Velocidad máxima: 155 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,3 s
Consumos Urbano/Extraurbano/Mixto: –/–/4,1 l/100 km
Emisiones: 96
PRECIO: 14.372 euros
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