La disminución de cilindrada llega a todas las categorías del automóvil. Para estar muy preparado para un futuro que nos atropella, Renault anuncia ahora un nuevo motor de sólo 1,6 litros, pero que tiene un potencial prácticamente de un motor de dos litros convencional. Proporciona nada menos que 160 CV, lo que es una correcta potencia para un motor de gasolina, pero es que estamos ante un propulsor diésel sobrealimentado por un doble turbo.
El primer turbo mejora la entrega a bajas revoluciones. El segundo presta su ayuda a regímenes más elevados. El resultado final, un motor muy lineal en la entrega de par y unos consumos que si los comparamos con un motor de dos litros y similar cifra de potencia, nos permitirá ahorrar hasta un 25 por ciento de consumo. La disponibilidad de este motor será pronto una realidad para los segmentos más altos del mercado, compactos y berlinas medias y altas.

