La Fundación Mapfre ha realizado un completo estudio en el que se refleja la evolución de la seguridad que se ofrece como elemento de serie en el periodo comprendido entre 2007 y 2012.
Los resultados son altamente esperanzadores. Primero se puede decir que estamos en un nivel muy similar al que existe en los vehículos que se venden en los países europeos más importantes: Francia, Alemania o el Reino Unido.
El estudio ha tomado un total de 20 elementos de seguridad activa o pasiva, en vehículos de 16 segmentos diferentes, con lo que puede decirse que se ha analizado el 90 por ciento del mercado total.
En todos los gráficos que se han realizado de cada categoría, se ve que la mejora en la seguridad, el aumento en la cantidad de sistemas de seguridad que montan muestra vehículos como elementos de serie, se representa como una curva creciente, por lo que puede afirmarse de forma concluyente, que los vehículos actuales son todos mucho más seguros ahora que las anteriores generaciones y eso con una contención de precios verdaderamente notable por la crisis.
La mayor o menor difusión de estos sistemas, que muchas veces van en función de la categoría del vehículo, se debe fundamentalmente a motivos puramente económicos, pero existen algunos, como el sistema Isofix de sujeción de sillas para niños, que no van montados en el cien por cien de los vehículos, y eso que el coste de su implantación es muy reducido.
Lógicamente los elementos más sofisticados y caros todavía son opcionales en todas las categorías, y según nos refiramos a unos u otros, incluso no están disponibles, ni lo estarán a largo plazo, en vehículos de corte más popular debido a la influencia económica que tendría en sus precios finales.
Una parte del estudio hace referencia a la dificultad que tenemos los compradores de automóviles en conocer todos los nuevos elementos de seguridad que la industria del automóvil nos ofrece. La Fundación Mapfre ha registrado hasta 400 nombres o siglas que hacen referencia a los sistemas de seguridad y que en muchas ocasiones dos nombres diferentes están haciendo referencia al mismo sistema.

Iluminación en curva de Citroën
Los fabricantes en su afán de diferenciarse denominan de forma diferente a un mismo elemento, lo que no facilita en modo alguno la posible comprensión por parte de los compradores. Además se constata que los vendedores siempre hacen más hincapié en aspectos que tiene que ver con el lujo embarcado o con las prestaciones y potencia que en los sistemas de serie que lleva el vehículo creyendo que la seguridad vende menos que las prestaciones.
La Fundación Mapfre concluye el estudio afirmando que la seguridad vial es una responsabilidad compartida de todos los estamentos o, personas involucradas en el tráfico. La industria del automóvil tiene un importante papel, pero las infraestructuras deben ser cada vez mejores, los conductores cada vez más responsables y los organismos oficiales tienen que implementar campañas que contribuyan a sensibilizar de los riesgos que una conducción poco responsable pueden ocasionar.




