Prueba Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG: no renuncia a nada

Prueba Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG: no renuncia a nada

Foto: Victor Honta: ©Copyright

Dinamismo sin sacrificar el confort, eficiencia sin perder emoción y tecnología sin complicaciones. Así es el nuevo Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG. Un SUV compacto que tiene todo.

 

Y cual es la clave de este “pequeño milagro”. Montar un motor microhíbrido que fluye, un chasis deportivo que no castiga y unos mandos que por fin vuelven a ser físicos. Porque conducir no es renunciar, es elegir bien. Esto es lo que ofrece en su segunda generación el renovado Volkswagen T-Roc.

Llega con más tecnología y una calidad que roza segmentos superiores. En esta prueba nos hemos centrado en la versión R-Line con el motor 1.5 eTSI de 150 CV y cambio DSG de siete velocidades, la opción que mejor encarna el espíritu dinámico y deportivo de la gama.

 

Un exterior más compacto y deportivo

El nuevo T-Roc destaca visualmente por un diseño limpio que mantiene la esencia coupé del modelo original. Gracias a los 12 cm adicionales de longitud respecto a la versión anterior —ahora mide 4,37 metros exactos—, el nuevo T-Roc combina proporciones más lógicas, con un habitáculo generoso y tecnologías propias de modelos de más nivel todo y todo ello con la etiqueta ECO de la DGT.

De frente impresiona la parrilla ancha y horizontal, flanqueada por unos faros LED Matrix IQ.LIGHT que son de serie en esta versión. Estos faros van conectados al logotipo de Volkswagen iluminado en blanco mediante una estrecha tira luminosa. Los grupos ópticos proporcionan una iluminación adaptativa excelente. El capó más esculpido y los paragolpes R-Line con tomas de aire más marcadas acentúan el conjunto.

 

Prueba Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG: no renuncia a nada

Foto: Victor Honta: ©Copyright

 

De perfil se aprecia el techo descendente tipo coupé ahora más armonioso con la mayor distancia entre ejes (2,63 metros). Las llantas en acabado oscuro y los pasos de rueda más marcados completan una silueta atlética y dinámica. Atrás, la barra transversal LED continua une los pilotos y el logotipo VW iluminado en rojo, un detalle “cool” que cierra con elegancia el conjunto.

 

Interior que sorprende por espacio y refinamiento

El salto de calidad es evidente nada más abrir las puertas. El interior del R-Line mantiene la elevada calidad de la nueva generación. Encontramos un salpicadero tapizado con un tejido de nuevo desarrollo que, junto con la iluminación de fondo, crea un ambiente tipo lounge.

La pantalla de infoentretenimiento de 12,9 pulgadas domina el centro y se complementa con un cuadro digital configurable de 10.25” y, opcionalmente, una innovadora proyección en el parabrisas (head-up display) que sitúa datos esenciales a la altura de la mirada.

Gracias a esos 12 cms. extra de longitud, el habitáculo es notablemente más generoso. Delante, los asientos R-Line ofrecen sujeción lateral excelente y ajustes eléctricos. Detrás, incluso con dos adultos de más de 1,85 m delante, hay espacio para las piernas y la cabeza de tres ocupantes similares. Una mejora palpable respecto al modelo anterior.

La modularidad es práctica, con respaldos traseros abatibles en 40/20/40 y un maletero que crece hasta 475 litros (30 más que antes), ampliables a 1.350 litros. La calidad percibida es alta gracias materiales suaves al tacto, ajustes precisos y un silencio de rodadura que invita a viajes largos.

 

Prueba Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG: no renuncia a nada

Foto: Victor Honta: ©Copyright

 

Motor mild-hybrid: 150 CV con etiqueta ECO y respuesta viva

Bajo el capó late el 1.5 eTSI de 110 kW (150 CV) con tecnología mild-hybrid de 48 voltios y 19 caballos “extra”. Entrega 250 Nm de par. El motor va associado siempre al cambio DSG de doble embrague de siete relaciones, levas en el volante y tracción delantera.

En cifras oficiales, el consumo WLTP combinado se mueve entre 5,8 l/100 km, con emisiones de CO₂ de 132 g/km. El sistema de recuperación de energía y el modo de navegación a vela permiten apagar el motor de combustión con frecuencia, mientras el pequeño motor eléctrico añade hasta 56 Nm extra en arrancadas.

 

Al volante: confort refinado con toque deportivo

Al volante, el T-Roc R-Line se siente maduro y equilibrado. En ciudad es ágil y maniobrable pese a su mayor tamaño.  La dirección es precisa y ligera, el DSG cambia con suavidad milimétrica y los sistemas de asistencia (Travel Assist con cambio automático de carril, Park Assist Pro con control remoto por smartphone y aviso de apertura de puertas) hacen la vida más fácil. El radio de giro es bueno y la suspensión, aunque más firme en modo Sport, filtra con elegancia los baches urbanos.

En carretera y autovía destaca su estabilidad a velocidades altas. Se planta en el asfalto con aplomo, el viento se escucha poco y la suspensión absorbe irregularidades sin rebotar. En curvas y carreteras secundarias el comportamiento es predecible y divertido. Su equilibrada plataforma MQB evo aporta rigidez torsional y el centro de gravedad bajo reduce inclinaciones.

La dirección comunica bien y el motor responde con brío en adelantamientos, aunque el sonido del cuatro cilindros es discreto y refinado, nunca estridente. Varios modos de conducción con el Sport que gana algo de dureza pero sin sacrificar refinamiento. En definitiva, es un SUV que se conduce como un compacto pero viaja como un coche de clase superior.

 

Prueba Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG: no renuncia a nada

Foto: Victor Honta: ©Copyright

 

En definitiva, el nuevo Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 eTSI 150 CV DSG representa un paso adelante notable respecto a su predecesor. Crece en espacio, calidad percibida y tecnología sin perder agilidad ni encarecerse en exceso. El anterior era competente, este es más maduro, equilibrado y eficiente.

Para familias numerosas que buscan un SUV compacto versátil y espacioso, es una opción excelente. Cabe todo y se viaja con comodidad. También para quienes priorizan uso urbano y algo de diversión al volante sin renunciar a la etiqueta ECO, el R-Line es la elección ideal. Se muestra dinámico, tecnológico y con ése toque deportivo que marca la diferencia. Volkswagen ha conseguido que el T-Roc siga siendo un referente… pero ahora con más “mimbres”que nunca.

 

Haz click aquí y te llevará a un enlace de TikTok para conocer más acerca de nuestras pruebas de la mano de Victor Honta, fotógrafo y colaborador de nuestra web.

 

 

Ficha técnica

 

Característica/Modelo T-Roc R-Line
Motorización 1.5 eTSi  (1.498 cc)
Potencia máxima cv. 150
Número de cilindros 4
Tracción Delantera
Transmisión Automática DSG 7 velocidades
Aceleración 0-100 km/h 8,9 s
Velocidad máxima 212 km/h
Consumo medio (WLTP) 5,8 L/100 km
Autonomía eléctrica
Combustible Gasolina
Motor eléctrico 1 cv

Motor eléctrico 2 cv

19

Neumáticos 225/45 R19
Dimensiones (Largo/Ancho/Alto) mm 4.372 / 1.828 / 1.573  mm
Batalla 2.629 mm
Peso en orden de marcha 1.474 kg
Vía delantera/trasera 1.574/1.548 mm
Capacidad maletero 475/1.3505 L
Pantalla central en pulgadas 12,9
Cuadro instrumentos Digital 10,25″
Sistema audio 6 altavoces
Emisiones CO2 132 gr/km
Etiqueta ambiental DGT ECO
Precio 38.500 €

 

 

Galería de fotos

Fotos realizadas por Victor Honta ©Copyright

 

(Visited 6 times, 6 visits today)
Avatar

Autor: Luis Miguel Dominguez

Comparte este artículo en