Ya no hay casi rebaños de ovejas en las cañadas españolas. Ni siquiera en las Cañadas Reales, como la soriana, por las que en otro tiempo recorrían nuestro país grandes rebaños de ovejas merinas por sierras y valles en busca de los mejores pastos de cada época. Hoy las cañadas son caminos en los que, sólo por casualidad, se encuentra algún pastor, probablemente el último de su zona, al cuidado de pequeños grupos de ovejas. Pero en ausencia de ganado, estos amplios caminos medievales se han convertido en magníficas sendas para recorrer a pie o en bicicleta los mejores espacios naturales de nuestra península.
Como ejemplo, bien vale la cañada soriana oriental, una de las nueve Cañadas Reales que recorren España y que se ha mantenido durante cientos de años, dando lugar, como el resto de las cañadas, a topónimos, refranes, tradiciones y todo tipo de historias relacionadas con el mundo de los pastores, de la ganadería y de la trashumancia. Tiene su origen en la soriana sierra de la Cebollera y su final en el valle de Alcudia, en Ciudad Real. A lo largo del camino, pasa por la misma ciudad de Soria y se dirige hacia el sur a través de las deshabitadas tierras de los Altos de Barahona y de Sierra Ministra.

Algo más al sur, pasa por Sigüenza, cruza la Nacional II y entra en el valle del Tajuña. Discurre paralela al Tajo durante un buen trecho hasta que penetra de lleno en La Mancha y, a la altura de Quintanar de la Orden, se bifurca en dos ramales que dejan en el centro a Ciudad Real. Ambos ramales se reúnen de nuevo una vez pasado Puertollano para concluir en el Valle de Alcudia. El camino es largo, pero la bicicleta, para los que se animen a hacer así la ruta, nos permitirá hacer buena parte de forma relajada, parando en pueblos históricos, contemplando sierras legendarias y valles tranquilos que serán un descanso en el pedaleo.
Un buen punto de partida podría ser Sigüenza, la ciudad del Doncel, dominada por una catedral singular y por un castillo restaurado y convertido en parador de aspecto cinematográfico. Y entre la catedral y el castillo, todo un conjunto medieval con una plaza mayor portalada e iglesias como la de Santiago, una joya románica del siglo XII, o la Plazuela de la Cárcel en lo alto del pueblo con interesantes construcciones, como el antiguo Ayuntamiento.
Sigüenza es parada habitual de turistas que se acercan a ver sus monumentos medievales pero sobre todo a comer en sus fogones. En ellos se pueden tomar las energías necesarias para emprender la marcha por la cañada rumbo a Medinaceli, un curioso pueblo alzado sobre un cerro alargado y rodeado de campos de cereales. La villa vieja de Medinacelli es realmente su casco histórico y ha conservado el encanto de los viejos tiempos, a cierta distancia de la Medinaceli moderna que es la que ha crecido, junto a la carretera. Gracias a esta diferenciación, el visitante disfruta ahora del magnífico paisaje que se domina desde la cumbre del cerro en el que se alza el curioso arco de triunfo romano, levantado en los siglos II y III de nuestra era y que es el único de tres arcos que existe en España: por el del centro, más grande, pasaban los carruajes, por los laterales, los peatones.
La plaza mayor es el segundo de los grandes atractivos del lugar: un recinto empedrado y con soportales, típicamente castellano, y rodeado por edificios de dos pisos de aire rústico. Destaca el palacio de los Duques de Medinacelli, del siglo XVII y el edificio de la Alhóndiga, del siglo XV, que en otros tiempos sirvió para guardar el grano. El tercero de los reclamos monumentales de la villa es la colegiata de Santa María, un templo gótico del siglo XVI que sirve de panteón de los duques. Además hay otro singular templo en el pueblo: el beaterio de San Román, románico y construído sobre los restos de una antigua sinagoga. Allí se guardan los restos de cinco mártires del siglo V (beatos).
Rumbo al norte, nos adentramos en las solitarias tierras de Soria, en las que Amazán es una de las pocas poblaciones conocidas. Es famosa por sus dulces, en particular por sus yemas, pero su importancia histórica se refleja sobre todo en sus edificios, algunos realmente impresionantes como las murallas medievales que dan fe de sus antiguas dimensiones. Tuvo dos hospitales y más de 10 iglesias, y una antigua tradición ceramista que aún se puede observar en las tiendas de antigüedades.
Los turistas de Almazán visitan inevitablemente su Plaza Mayor, con una estatua neoclásica en el centro de este amplio recinto flanqueado por edificios señoriales como el palacio de los Condes de Altamira y la iglesia de San Miguel. En el primero residieron personajes ilustres como los propios Reyes Católicos. Uno de sus lados da al Duero con una bonita galería de arcos de piedra.
Y concluimos el último tramo de esta cañada histórica con los 25 kilómetros que nos separan de Soria, una ciudad que apenas ha perdido el aire rural que tuvo durante siglos, cuando era un centro de la ganadería castellana. Junto al Duero, sus iglesias románicas guardan los ecos de los poetas que han cantado a la ciudad, como el propio Antonio Machado que la llamó “mística y guerrera”.
Los monumentos medievales, como la iglesia románica de Santo Domingo, la Catedral también románica, la iglesia del siglo XII de San Juan de la Rabaneda o el Monasterio de San Juan de Duero, dan un aire espiritual a esta ciudad que conserva en su casco antiguo su Plaza Mayor y las viejas arterias medievales: la calle Real y la calle de la Zapatería, ambas con algunas fachadas de arcos apuntados de las antiguas mansiones góticas decoradas con los blasones de las familias nobles que las habitaron. En Soria no se puede pasar de largo sin dos referencias obligadas: Numancia a las afueras de la ciudad, y Antonio Machado, el gran poeta del 98 que tanto cantó al lugar y que hoy se recuerda especialmente al pasear por la Alameda del Duero, a las afueras de la ciudad.
- Monasterio de San Juan de Duero-Soria
- Monasterio de San Juan de Duero-Soria
- Iglesia de Santo Domingo-Soria
- Iglesia de Santo Domingo-Soria
- Iglesia de Santo Domingo-Soria
- Numancia
- Numancia
- Iglesia Santiago-Sigüenza
- Iglesia Santiago-Sigüenza
- Plazuela de la Carcel-Sigüenza
- Catedral-Sigüenza
- Catedral-Sigüenza
- Catedral-Sigüenza
- Castillo-Sigüenza
- Castillo-Sigüenza
- Almazán
- Plaza Mayor-Almazán
- Iglesia San Miguel-Almazán
- Iglesia San Miguel-Almazán
- Plaza Mayor-Medinaceli
- Colegiata Santa Maria-Medinaceli































