El Volkswagen Golf R Touch incorpora por primera vez en un modelo compacto un avanzado sistema de infoentretenimiento y control de funciones del coche con control de gestos, lo que se traduce en un rápido, fácil e intuitivo manejo sin apenas botones.
Con este sistema se intenta reducir las distracciones a la vez que se ofrece toda la información necesaria o deseada para la conducción y el día a día. Los botones son casi inexistentes ya que todas las funciones se controlan a través de tres pantallas: la enorme pantalla de 12,8 pulgadas que controla el sistema de infoentretenimiento; otra de 8 pulgadas situada debajo de la anterior con el que se manipulan diversos aspectos del vehículo, como el control de la temperatura; y por último otra de 12,3 pulgadas en la que se muestra la instrumentación de forma totalmente digitalizada.
El sistema es capaz de detectar diferentes gestos. Un ejemplo es que si se acerca la mano al techo en la pantalla saldrán una serie de ajustes que permiten abrir o cerrar el techo solar con solo hacer un movimiento deslizante hacia un lado u otro del parabrisas. En el caso de los asientos si se acerca la mano al lateral del mismo el sistema reconoce el gesto y permite configurar la posición del mismo.
La identificación de gestos se hace gracias a una cámara situada en el techo. Para acceder a sus funciones hay que iniciar sesión primero a fin de evitar que gestos involuntarios se identifiquen como un comando. El inicio se produce con la extensión de los dedos de una mano, se selcciona el control con el dedo índice moviéndolo en el aire, se confirma la orden con la activación de un botón virtual y se finaliza al cerrar los dedos de una mano.
El clásico control giratorio ha sido sustituido por una barra deslizante colocada debajo de la pantalla de control, que identifica con cuantos dedos se controla ya que si se usa un solo dedo el control variado será el volumen del audio, mientras que si se usan dos o tres dedos se controlará el volumen del navegador o el del teléfono respectivamente.




