Prueba del nuevo Lancia Ypsilon Ibrida LX: el retorno del estilismo italiano

Prueba del nuevo Lancia Ypsilon Ibrida LX: el retorno del estilismo italiano

El regreso de Lancia al mercado español no podía ser más elegante. El nuevo Ypsilon Ibrida combina el encanto retro-futurista de la marca con una mecánica híbrida, consumos de “mechero”  y etiqueta ECO de la DGT.

 

El nuevo Lancia Ypsilon se fabrica en Zaragoza sobre la plataforma CMP de Stellantis, esta supermini de 4,07 metros se presenta como una alternativa premium, refinada y práctica para la ciudad y la carretera. En esta toma de contacto, seduce por su interior cuidado y un comportamiento que equilibra confort y agilidad.

 

Por fuera

El nuevo Lancia Ypsilon Ibrida desprende elegancia italiana desde el primer vistazo. Su frontal destaca por la icónica parrilla “calice” reinterpretada en forma de Y luminosa con entramado negro brillante, que integra discretamente los sensores, y por unos faros LED matriciales afilados con firma en Y que le confieren una mirada felina y tecnológica. Un spoiler y la toma de aire inferior acentúan su postura dinámica sin exageraciones.

 

Prueba del nuevo Lancia Ypsilon Ibrida LX: el retorno del estilismo italiano

 

De perfil mantiene las proporciones clásicas del segmento, pero gana distinción gracias a la línea de cintura ascendente, pasos de rueda marcados, caída coupé del techo, espejos en negro brillante y manillas enrasadas. Las llantas de aleación de 17 pulgadas, con diseños geométricos inspirados en la Y, aportan un toque de sofisticación.

La trasera es su punto más impactante. Los pilotos LED unidos por una barra luminosa que forma una gran Y iluminada, creando una firma nocturna inconfundible, junto a un portón con spoiler integrado y el nombre “Lancia” en relieve. Con una longitud de tan sólo 4,07 metros de largo, parece más bajo y ancho gracias a sus proporciones equilibradas.

 

Interior a la italiana y toque de elegancia

Nada más abrir la puerta, el Ypsilon Ibrida transmite esa sensación de calidad que Lancia siempre ha sabido vender. Los asientos, el del conductor eléctrico, en las versiones LX van tapizados en terciopelo, un guiño vintage al Lancia Thema, de finales de la década de los 80. Su diseño ergonómico evita la fatiga en trayectos largos.

 

 

La consola central, con esa original “mesa de café” que integra el cargador inalámbrico y un práctico hueco portaobjetos, es un guiño al lujo italiano, aunque en curvas pronunciadas hay que sujetar bien los objetos para que no se deslicen.

El espacio es justo, como corresponde a un utilitario compacto, delante se viaja holgado, con una ergonomía pensada para no distraer la vista del camino. Los mandos del climatizador y los atajos físicos están a mano, y el sistema multimedia SALA, con su pantalla táctil de 10,25 pulgadas, responde con fluidez y ofrece Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos.

El cuadro de instrumentos digital, también de 10,25 pulgadas, es claro y personalizable. Detrás, las plazas traseras acogen sin problemas a dos adultos de talla media o a niños en sus sillas. La plaza central es más testimonial y el acceso, por puertas no muy anchas, requiere cierta contorsión. El maletero, de 352 litros, es práctico para la compra diaria o un fin de semana en pareja, aunque la modularidad se limita al plegado 60/40 de los asientos.

 

Prueba del nuevo Lancia Ypsilon Ibrida LX: el retorno del estilismo italiano

 

La calidad percibida es notablemente superior a la de sus primos de Stellantis. Los plásticos son duros en zonas bajas, pero los acabados superiores, las costuras cuidadas y el ambiente luminoso y moderno crean una atmósfera refinada que hace olvidar que mide poco más de cuatro metros. Es un interior que invita a disfrutar el viaje, no sólo a recorrerlo.

 

Un híbrido ligero eficiente y siempre dispuesto

Bajo el capó late un tricilíndrico 1.2 turbo de gasolina de 100 CV asociado a un motor eléctrico de 29 CV alimentado por una pequeña batería de 48 voltios. Juntos entregan 110 CV y un par máximo de 205 Nm, cifras que, unidas a un peso contenido de unos 1.207 kg, ofrecen una respuesta viva y suficiente para el día a día.

La caja automática de seis velocidades es rápida y suave, permitiendo al sistema eléctrico tomar el protagonismo en maniobras a baja velocidad, arranques y deceleraciones.

Los consumos homologados WLTP se quedan en 4,6 l/100 km y 104 g/km de CO2, lo que le otorga la codiciada etiqueta ECO de la DGT.  Con un depósito de 44 litros, la autonomía supera cómodamente los 700 km, ideal para quien no quiere depender de puntos de carga.

 

Prueba del nuevo Lancia Ypsilon Ibrida LX: el retorno del estilismo italiano

 

El sistema mild-hybrid funciona de forma casi transparente: el coche se mueve en modo eléctrico puro en atascos o aparcamientos, la regeneración es notable al levantar el pie y el tricilíndrico arranca y para con discreción. Las vibraciones son mínimas y el sonido, aunque característico de tres cilindros, está bien insonorizado. No es un híbrido enchufable, pero sí uno de los más eficientes y menos intrusivos del segmento.

 

Al volante: refinamiento con un punto de deportividad

Conducir el Ypsilon Ibrida es un placer inesperado. En ciudad se mueve como pez en el agua: ágil, silencioso cuando el eléctrico toma el mando y con un radio de giro que facilita las maniobras. La dirección es precisa y con buen tacto, la suspensión firme pero no seca absorbe los baches urbanos sin transmitir excesivas sacudidas a los ocupantes.

En carretera y autovía mantiene una estabilidad encomiable a velocidades de crucero, con poco balanceo y una sensación de aplomo que recuerda a compactos mayores.

Donde realmente brilla es en carreteras secundarias. El Ypsilon, respecto a sus primos del mismo segmento, ofrece unas vías más anchas y ajustes específicos de suspensión y dirección que le otorgan un comportamiento ágil y divertido. Entra en curva con soltura, mantiene la trayectoria con poco subviraje y permite cambios rápidos de dirección sin perder compostura.

 

Prueba del nuevo Lancia Ypsilon Ibrida LX: el retorno del estilismo italiano

 

No es un deportivo, pero sí un coche que invita a disfrutar el trazado sin esfuerzo. Las curvas hacia el embalse del Atazar fueron un escenario idóneo para mostrar este comportamiento y aquí las levas tras el volante hacen un excelente trabajo.

El confort general es alto, los asientos sujetan bien, el aislamiento acústico es correcto y la sensación de refinamiento se mantiene incluso en trayectos largos. La frenada regenerativa requiere un breve periodo de adaptación, pero una vez dominada, contribuye a esa eficiencia que tanto seduce.

 

En resumen, la Lancia Ypsilon Ibrida 110 CV logra lo que pocos coches de estas características, ser un urbano lujoso sin renunciar a la practicidad ni al placer de conducir.

Con el Lancia Ypsilo disfrutaremos de un coche para uso diario, trayectos de fin de semana y eficiencia sin renunciar a un estilo deportivo. Elegante por fuera, cuidado por dentro y sutil al volante. Lancia ha vuelto con ganas de marcar diferencias en un segmento cada vez más homogéneo. Y la verdad es que nos ha gustado y mucho.

 

Ficha técnica

Característica/Modelo Lancia Ypsilon Ibrida
Motorización 1.2 gasolina (1.199 cc)
Potencia máxima cv. 110
Número de cilindros 3
Tracción Delantera
Transmisión Automática 6 velocidades
Aceleración 0-100 km/h 9,3 s
Velocidad máxima 190 km/h
Consumo medio (WLTP) 4,6 L/100 km
Autonomía eléctrica
Combustible Gasolina
Motor eléctrico 1 cv

Motor eléctrico 2 cv

29

Neumáticos 205/45 R17
Dimensiones (Largo/Ancho/Alto) mm 4.075 / 1.755 / 1.435 mm
Batalla 2.537 mm
Peso en orden de marcha
Vía delantera/trasera
Capacidad maletero 352 L
Pantalla central en pulgadas 10,25
Cuadro instrumentos Digital 10,25″
Sistema audio 6 altavoces
Emisiones CO2 104 gr/km
Etiqueta ambiental DGT ECO
Precio 27.200 €

 

 

 

Galería de fotos

Exterior

Interior y detalles

Fotos realizadas en Talamaca de Jarama (Comunidad de Madrid)
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Autor: Luis Miguel Dominguez

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