El Balneario de Leana, ubicado en Los Baños de Fortuna (Murcia), es un destino ideal para escapar del invierno, especialmente en febrero, cuando el frío y el cansancio acumulado invitan a buscar alivio en aguas termales.
Con más de dos mil años de historia —utilizadas desde la época de íberos, romanos y árabes—, este complejo ofrece aguas termales únicas en Europa. Sus dos grandes piscinas exteriores (una de ellas considerada playa termal, de 600 m²) permiten disfrutar de baños al aire libre entre 30 y 35 °C, creando un contraste místico con el fresco invernal, rodeado de palmeras, montañas y un paisaje semidesértico que invita a la desconexión total.
Pasamos a enumerar las diez razones para este viaje relax
1. Aguas únicas en Europa
Las aguas termales de Leana son excepcionales en el continente por sus fuertes propiedades analgésicas, antiinflamatorias, antialérgicas y sedantes. Emergen a 46 °C con un rico cóctel mineral, reconocidas oficialmente para tratar problemas reumatológicos, respiratorios, estrés y ansiedad. Su eficacia está probada desde la antigüedad, lo que las convierte en algo más que agua caliente simple.
2. Baño al aire libre en pleno invierno
La experiencia estrella es sumergirse en piscinas termales exteriores (una de 600 m² y otra calificada como “playa termal”) con agua entre 30-35 °C, abiertas todo el año. En febrero, el contraste entre el frío exterior (posible lluvia, pero sin nieve en Murcia) y el calor del agua crea un ambiente místico: vapor subiendo, rodeado de palmeras, montañas y cielo, permitiendo flotar bajo las estrellas mientras el resto del país se refugia bajo mantas.
3. Un lugar cargado de historia palpable
Uno de los balnearios más antiguos de España, con edificio principal del siglo XIX que conserva techos pintados, gran escalera de mármol y un ambiente señorial decimonónico (ideal para imaginar aristócratas de época). Incluye tres hoteles históricos: Gran Hotel (1863), Hotel Victoria (1895) y Hotel España (1935). Alojar allí equivale a dormir en un pedazo de historia viva, lejos de spas modernos minimalistas.

Entrada Hotel Victoria
4. Desconexión total en un entorno aislado
Situado en medio de la nada (a 3 km del pueblo de Fortuna), en un paisaje semidesértico del interior murciano, sin ruido, multitudes ni distracciones urbanas. Es perfecto para desconectar del móvil, emails y notificaciones, reconectando con uno mismo en un lugar de belleza árida donde el sol invernal sigue siendo potente.
5. Circuito termal inspirado en baños romanos
Además de las piscinas, ofrece un spa romano con elementos potentes: volcán de burbujas, chorros cervicales de alta presión, vaporario de esencias, duchas aromáticas, ducha pulverizada y piscina de leche hidratante. Los tratamientos (como masajes de aromaterapia o parafango) dejan los músculos renovados, ideales tras semanas de sedentarismo laboral, generando una sensación de renacimiento.

Spa Romano
6. Tratamientos médicos serios y efectivos
No es solo ocio: curas termales de más de 10 días pueden proporcionar alivio durante hasta 6 meses. Cuenta con equipo médico especializado en dolencias como Parkinson, psoriasis, artrosis, problemas respiratorios y rehabilitación postraumática. Más de 40.000 personas al año acuden buscando soluciones reales para dolores crónicos, contracturas persistentes o tensión acumulada.
7. Naturaleza activa cercana para los más inquietos
Aunque el foco es la relajación, el Parque Regional de la Sierra de la Pila está al lado, con rutas de senderismo señalizadas, miradores panorámicos, Pozos de la Nieve y el cañón Cortao de las Peñas (parecido a un paisaje del oeste). Además, el humedal Ajauque y Rambla Salada (con la salinidad más alta de Europa) atrae a birdwatchers. Permite combinar mañanas de baños termales con tardes de caminatas ligeras.
8. Precios razonables y accesibles
A diferencia de resorts de lujo, ofrece buena relación calidad-precio: habitaciones desde unos 50 €/noche (aunque en 2026 las tarifas medias en sitios como Booking o Tripadvisor rondan 100-120 € o más según temporada y ofertas). Paquetes con pensión completa, acceso libre a piscinas y tratamientos parten de 80-90 € por persona/noche (ejemplos actuales en web oficial incluyen paquetes desde 233 € por escapada corta o más completos hasta 765-950 €). Con antelación, hay ofertas atractivas para 3-5 días, sin llegar a precios prohibitivos.
9. Gastronomía murciana reconfortante
El restaurante del balneario sirve cocina tradicional de la huerta murciana: arroces caldosos, verduras frescas, carnes guisadas, zarangollo, michirones y platos de cuchara ideales para invierno. Es comida honesta, abundante y reconfortante, no alta cocina. Cerca (5 min en coche), Fortuna ofrece más opciones económicas y de calidad.
10. Porque realmente lo necesitas
En inviernos modernos (raros, estresantes), el cuerpo acumula tensión invisible: hombros rígidos, espalda dolorida, sueño no reparador, fatiga crónica. Aquí, baños relajantes disipan dolores musculares, contracturas y ansiedad del día a día, ofreciendo un paraíso cercano (menos de 30 min de Murcia capital o Alicante) sin necesidad de viajes lejanos. Es una inversión en bienestar más valiosa que un destino exótico.

Consejos prácticos para planificar la escapada:
– Ubicación a 30 km de Murcia, bien comunicado por carretera. Aeropuertos cercanos: Murcia-Corvera o (preferido por conexiones) Alicante.
– Recomendable coche propio; alternativa: autobús a Fortuna + taxi.
– Piscinas termales abiertas de 10:00 a 21:00 todo el año (en verano amplían fines de semana hasta madrugada). En invierno, el contraste frío-calor es especialmente mágico.
– Para tratamientos médicos: reservar con antelación y valoración previa. Para relax: paquetes de escapada con alojamiento, piscinas y tratamientos incluidos.
– Último tip: lleva un buen libro, ya que tras sesiones de agua y masajes, lo ideal es tumbarse en camas balinesas junto a la piscina, disfrutar el sol invernal y no hacer nada —una experiencia impagable.
Leana es un refugio termal histórico, terapéutico, asequible y cercano, perfecto para combatir el agotamiento invernal con una mezcla de relax profundo, naturaleza, historia y gastronomía local.





























