
La reunión de Pebble Beach tiene este año un invitado especial. BMW rememora su recordado coche de competición 3.0 CSL del año 1975

No fue un vehículo usual. El 1975 BMW fundó su filial en Norteamérica, iniciando la comercialización de sus productos en Estados Unidos y coincidió con el debut en competición del 3.0 CSL justo en el campeonato IMSA que se corría también en ese país. Ganó las primero las 12 horas de Sebring y otras más que siguieron, lo que le supuso ganar el campeonato de ese año, completando el estreno de BMW en el país de las barras y estrellas.

Como el coche de carreras, el 3.0 CSL Hommage R crece a partir del puesto de conducción. Hasta la clásica pantalla del casco toma las funciones de panel de información, como en las mejores películas de ciencia ficción.
Tecnología del ahorro de peso y la aerodinámica= BMW 3.0 CSL Hommage R
Toda la especial y extraordinaria carrocería del BMW 3.0 Hommage R está construida en plástico, fabricación en la que por cierto BMW tiene una enorme experiencia, aplicándola a sus vehículos eléctricos. Esta cualidad, unida la mejor aerodinámica posible, consiguen una agilidad de reacciones inusual en un vehículo de su porte.

Poco se habla del motor, mucho de su estilo y apariencia pero poco de sus importantes aspectos mecánicos y técnicos. Será porque por su aspecto, el BMW 3.0 CSL Hommage R está preparado para pasar al suelo cualquier cifra de potencia que imaginemos.





