La Clase E de Mercedes ha vivido tiempos mejores en nuestro país. Con el crecimiento de todos los modelos, el aumento de precios y las dificultades económicas por las que atravesamos, se ha relegado a esta berlina de gran tamaño a la sexta posición en las ventas de la marca de la estrella.
Los cambios vividos en la economía han modificado también determinados hábitos de compra. Mercedes en nuestro país basa sus ventas en los derivados de la Clase A. Líder es el Clase A, con el Clase B en tercera posición, el coupé CLA en cuarta posición y el SUV GLA en quinta. En segunda posición se cuela el Clase C, su berlina media, debido a que mucha de la inicial demanda de Clase E se ha dirigido a este escalón inferior.
Es lógico, aunque estamos hablando en nuestro especial mercado. La Clase E es en el mercado doméstico alemán uno de los vehículos más demandados.
En esta ocasión para probar esta nueva e interesante clase de Mercedes hemos escogido la variante híbrida. Es una interesante definición de producto, ya que reúne una motorización diésel con un sistema de ayuda híbrido, lo que no es muy habitual, ya que a este nivel de coche, la sociedad entre lo térmico y lo eléctrico se realiza habitualmente con un motor de gasolina.
Los resultados prácticos son muy convincentes. Los 204 CV de su motor térmico de cuatro cilindros se ven reforzados mediante el motor eléctrico que aporta economía de utilización y realmente 27 CV más, aunque la potencia del motor eléctrico sea de 20 KW. Lo que realmente se busca, es economía de uso. Con esta potencia las prestaciones pensamos que están a un nivel más que aceptable.
Lo que desde luego sorprende en un vehículo de este tamaño y peso: 4,87 m de longitud y casi dos toneladas de peso, son sin duda los consumos que promete, 4,1 litros. En situaciones reales no los consigue reproducir, pero en el tráfico de todos los días, con carga, en ciudad y alrededores, hemos estado a punto de bajar de los 6 litros, lo que resulta, como ya hemos comentado, una cifra sorprendente y también brillante.
Nosotros no somos muy partidarios de este tipo de vehículos, que tienen una notable complejidad técnica. En este caso el motor eléctrico se ubica entre el cambio de marchas y el motor de cuatro cilindros, mientras que las baterías tienen una capacidad de 0,8 KW/h.
Nos mantenemos en esta opinión, porque se intenta ser ecológico pero a base de cargar, entre otros elementos, unas baterías que tienen complicado y costoso reciclaje. Sin embargo, la marca ha establecido para la versión Hybrid un precio que con sus consumos y sus 231 CV y también sacrificando el motor V6 del E300 BlueTec a secas, nos cuesta prácticamente 2.000 euros menos gracias a la diferente carga impositiva.
En general el Clase E de Mercedes es una berlina brillante, diríamos que muy brillante. Su interior está muy cuidado, es muy confortable y, gracias al catálogo de elementos de la marca, si hacemos una completa selección, podemos dejarlo como uno de los coches más seguros, aunque eso si, no nos va a resultar barato.
Tampoco decepciona cuando lo que deseamos es conducir una berlina lujosa, ya que de serie viene bien preparada, pero opcionalmente la podemos dejar muy bien equipada con todo lo que podamos desear.
Puesto en carretera su funcionamiento es tan suave como el de un vehículo de gasolina, tiene suficiente empuje como hemos comentado, y lo que más nos ha gustado es su agilidad, y todo a pesar de que estamos ante un vehículo especialmente pesado. Ayuda también y mucho el cambio de 7 relaciones que trabaja perfectamente para pasar al suelo la potencia combinada de los dos motores. Estrena la posibilidad de conducción a vela, lo que significa ir en punto muerto cuando las situaciones de la carretera lo permiten, con lo que el ahorro de combustible es total. Este sistema de propulsión tiene también una influencia enorme en la suavidad y confort de marcha, que como ya hemos comentado es de altísimo nivel. Tiene dos programas de utilización, Eficiente o Deportivo. En el primero prima la economía de uso, mientras que en segundo se pone por delante la prestación, abusando de marchas más cortas y eliminando la función de propulsión a vela.
La berlina E de Mercedes ha ido evolucionando con el tiempo. Todas las categorías han evolucionado hacia arriba, y esta no es una excepción. Aunque no ha crecido mucho en longitud, si ha elevado mucho su refinamiento llegando a niveles nunca vistos en este segmento.
Ficha Técnica
Motor
Nº Cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 2.143 cm3
Tipo de combustible: Gasóleo
Potencia motor térmico: 204 CV a 4.200 rpm
Par máximo: 500 Nm a 1.600 rpm
Potencia motor eléctrico: 20 kw
Potencia total: 231 CV
Cambio: Aut. de 7 relaciones
Neumáticos : 225/55 R 16
Carrocería
Nº de plazas: 5
Peso en vacío: 1.845 kg
Depósito de combustible: 59 litros
Largo/Ancho/Alto: 4.879/1.854/1.474 mm
Vía delantera/trasera: 1.583/1.604 mm
Distancia entre ejes: 2.874 mm
Capacidad del maletero: 505 dm3
Prestaciones
Velocidad máxima: 242 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,1 s
Consumos Urbano/Extraurbano/Mixto: 4,1/4,1/4,1 l/100 km
Emisiones: 99
PRECIO: 54.775 euros
















