Desde que fue presentado en 1982, el Montero ya ha acumulado tres millones de unidades producidas. Pero la historia no arranca con este modelo. El gen de este vehículo aparece en 1936 con el PX33, un vehículo de 4 ruedas motrices que ya adelantaba en parte la filosofía de los modernos TT. La primera generación se estuvo vendiendo desde 1982. Fue la primera en abandonar los ejes rígidos en el tren delantero para pasar a una suspensión independiente. El 1991 llegó la segunda con una base totalmente renovada. Vivió hasta el 99.
Con la ayuda de Pinifarina se desarrolló la tercera generación que se comercializó hasta 2006, incorporando una carrocería monocasco. Por último, la generación actual se remozó para dar cabida a los modernos sistemas de seguridad desarrollados en ese tiempo.
Desde que fue lanzado en nuestro país, en el que se cambió la original denominación Pajero, la historia del Montero ha ido perdiendo poco a poco fuelle. Empezó de forma extraordinaria, convirtiéndose las pocas unidades importadas por Mercedes Benz España de la primera generación, en un claro objeto de deseo e incluso un coche de prestigio.
Era un vehículo avanzado frente a la competencia, quedándose su gran rival Toyoya claramente fuera de juego. Con el tiempo, y más esta última generación, el tiempo pasado le ha convertido en un vehículo que, por ejemplo en el último mes ha vendido 22 unidades, acumulando un total de 393 en 2014, claramente pocas para un vehículo que con ligeros cambios, puede mantener una excelente situación dentro del mercado de los TT auténticos.




