El Golf GTE es el primer modelo híbrido enchufable de la marca.
El aspecto exterior es el de un Golf convencional, con algunos elementos específicos de los modelos eléctricos y del GTI. Incluye faros LED con el diseño GTI, llantas de aleación ligera de 17 pulgadas, y el borde del radiador en color azul. Los asientos deportivos son como los de GTI, y además incluye iluminación ambiental azul, pedales de acero y el sistema de infoentretenimiento Composition Media.
Combina la potencia de un motor 1.4 TSI turbo de gasolina con inyección directa de 150 CV y otro eléctrico de 102 CV, alcanzando la cifra de 204 CV de potencia combinada. En conjunto propulsor va asociado a una caja de cambios DSG de siete velocidades desarrollada específicamente para la propulsión híbrida y que tiene tres acoplamientos, dos de doble embrague y el último de desconexión, que desacopla el motor de explosión del eje de propulsión delantero cuando es necesario.
Su consumo es muy reducido de tan solo 1,5 l/100 km, lo que suponen unas emisiones de tan solo 35 g/km de CO2.
La autonomía en modo eléctrico es de unos 50 km, mientras que si se combinan ambos motores se pueden recorrer alrededor de 940 km.
Este modelo está englobado en la división deportiva GT, como sus hermanos GTI o GTD, lo que supone que su rendimiento es superior al de un híbrido normal. En modo GTE acelera de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y alcanza los 222 km/h de velocidad máxima. La velocidad máxima en modo eléctrico es de 130 km/h.
Para cargar las baterías de iones de litio se puede usar un enchufe convencional, o un sistema de alimentación wallbox. En el primer caso el tiempo de espera de la recarga es de 3 horas 45 minutos, mientras que si usamos la segunda opción el tiempo hasta que se recarga al 100% es de 2 horas y 15 min.
Este mismo sistema híbrido enchufable se utilizará en el Passat próximamente.






