El Ford Edge es el modelo todoterreno más grande de la marca del óvalo, por encima del Kuga y del ciudadano EcoSport, y está equipado con una amplia gama de avanzados elementos tecnológicos.
Su aspecto es muy deportivo, aunque con los trazos macizos que en la actualidad se estilan en Estados Unidos, mercado para el que en primera instancia fue desarrollado.

Incorpora el sistema de Dirección Adaptativa del que hablamos hace poco, aumentando el confort de marcha, regulando la desmultiplicación de la dirección según la velocidad. Además dispone de un sistema que en Ford denominan de Atenuación Activa que mejora la acústica del habitáculo mediante tres altavoces que generan ondas sonoras opuestas a las existentes a través del sistema de audio, disminuyendo y mejorando la calidad del sonido del motor.

También emplea otros sistemas de conectividad y ayudas a la conducción, como el avanzado SYNC 2, alerta de alcance, Active Park Asist, Active City Stop, sistema de Alerta de puntos ciegos o reconocimiento de Señales de tráfico.
Los faros frontales utiliza la tecnología LED, lo mismo que los traseros, aunque estos últimos con formato tridimensional con forma de hoja. Las enormes ruedas utilizan llantas de aleación de 20 pulgadas.
Para Europa el Ford Edge vendrá dos versiones del motor diésel Duratorq TDCi 2.0, uno de 180 CV y 400 Nm de par motor, y el más potente de 210 CV y 450 Nm. La versión pequeña está equipada con cambio manual de seis relaciones, mientras que el de 210 CV incluye de serie el cambio automático Powershift de seis velocidades con levas en el volante. Todavía no se han comunicado los precios.





