No hay duda, los nuevos motores de gasolina como este de 130 CV de Citroën, le están poniendo las cosas muy difíciles a los eficientes propulsores díesel. El nuevo motor que anima al C4 es un ejemplo. No sólo es más limpio, ya que cumple de sobra la normativa Euro6, combina además prestaciones y bajos consumos.
Forma parte de la familia que PSA ha bautizado como Pure Tech y copia las características de los motores tricilindricos de 1.0 y 1.2 litros ya presentados, estos dos de tipo atmosférico con 68 y 82 CV respectivamente. Ahora se ha tomado el de 1,2 litros, y se le han añadido algunos elementos tecnológicos como la inyección directa, un sofisticado sistema de sobrealimentación y una no menos avanzada distribución variable para conseguir los 130 CV que anuncia, con un par de 230 Nm a 1.750 rpm. Otro de los esfuerzos realizados en el proyecto se han centrado en la reducción de pérdidas de potencia por rozamientos internos, utilizando incluso una bomba de aceite que gestiona de forma más exacta las necesidades de lubricación en cada momento.
Con esta nueva configuración y la mayor entrega de potencia, se han conseguido buenas prestaciones para que los viajes n se conviertan en una tediosa actividad. Acelera de 0 a 100 km/ en 10,8 segundos, alcanza los 199 km/h y el kilómetro lo cubre desde parado en 31,6 segundos. Con relación al motor al que sustituye, el 120 CV de cuatro cilindros, consume un 23 por ciento menos y proporciona 10 CV más de potencia. En ciclo mixto se queda en los 4,9 litros oficiales. Va siempre unido a un cambio de marchas de 6 relaciones. Todavía no se han comunicado precios, pero no serán mucho más elevados que los de la versión a la que sustituye. Se ofrece con los acabados superiores Collection y Exclusive


