La capital británica ya cuenta con una cafetería Ziferblat que cobra por los minutos que se pase dentro del establecimiento y no por productos consumidos. Se trata de un concepto que ya ha demostrado su popularidad en Rusia, y ahora se instala en Londres, en la calle Old Street.
Los fundadores dicen que “todo es gratis, excepto el tiempo que se pasa aquí”. Los clientes pagan tres peniques por minuto o 1,80 libras por hora (2,18 euros) para contar con acceso a Internet Wi-Fi, café y alimentos ilimitados. La única condición es que el consumidordebe preparar lo que vaya a consumir y lavar lo que ensucie. También se ofrece la posibilidad de llevar comida o bebida propia.
(Visited 85 times, 1 visits today)






