El roadster más vendido de todos los tiempos vuelve a la carga en 2013 con unas cuantas mejoras que optimizan su rendimiento y le proporcionan una imagen más agresiva y deportiva si cabe.
Dispone de dos motores de gasolina de 1.8 litros y 126 CV y 2.0 con 160 CV. El primero lleva una caja de cambio manual de 5 velocidades, mientras el de 2 litros puede elegir entre un cambio manual o automático, ambos de 6 velocidades.
Se ha mejorado el control de aceleración en las versiones manuales, lo que se traduce en una aceleración más suave y progresiva, que se aprecia sobre todo en las salidas de las curvas. También se ha ajustado el servofreno, lo que permite un mejor reparto de la frenada entre la parte delantera y trasera.
Asimismo se ha trabajado mucho la seguridad, poniendo especial hincapié en sistemas anti atropello de peatones. Ahora dispone del Sistema de Seguridad Activo(DHS), que levanta el capó si detecta un posible atropello cuando se circula a más de 20 km/h , lo que reduce de manera muy significativa las lesiones que se puedan producir al peatón. Con este mismo propósito también se ha instalado un refuerzo de plástico en el parachoques delantero.

Exteriormente es más agresivo que el anterior, con un nuevo diseño de parrilla que le hace parecer más ancho y reduce la resistencia aerodinámica, lo que se traduce en un menor consumo. Está disponible en ocho colores y dos carrocerias diferentes, Roft Top y Roadster Coupe.
En su interior destacan el ordenador de a bordo, un retrovisor antideslumbramiento, control de crucero y bluetooth, todo esto de serie.



