Mazda ha cumplido su promesa, y ha presentado en el Salón de Moscú la nueva generación de su Mazda6 , que se sitúa como el segundo vehículo que utiliza las tecnologías Skyactiv y el lenguaje de diseño Kodo.
Esta tercera generación del Mazda6 destaca sobre todo por sus líneas. Su frontal, el perfil liviano y fluido y la zaga, le convierten en una de las berlinas mejor dotadas desde el punto de vista del diseño. El Mazda6 tiene una longitud de 4.865 mm, con una anchura de 1.840 mm y una altura de 1.450 mm. Con una distancia entre ejes de 2.830 mm las proporciones son las de una berlina de aspecto muy atlético.
Precisamente esa generosa batalla le permite conseguir una habitabilidad interior de primer nivel, consiguiendo un espacio atrás para las piernas de nada menos que 43 mm más que en la anterior generación, que por cierto ya era especialmente generosa.
La tecnología Skyactiv, que busca siempre el mejor rendimiento en todos los sentidos, incluye modificaciones y retoques en motor, transmisión, carrocería y suspensiones. El chasis incluye un eje trasero multibrazo que según la marca combina una especial agilidad en curvas lentas, con un destacable aplomo en trazados más rápidos. La dirección tiene asistencia eléctrica para rebajar los consumos, mientras que, como ejemplo de otros muchos, la aerodinámica de la zona inferior de la carrocería, ha sido especialmente optimizada para evitar turbulencias que penalicen los consumos. El Cx que se anuncia es de 0,26, dependiendo de los acabados y de la monta de neumáticos, ya que se puede elegir entre llantas de 17 y 19 pulgadas.
Confort de berlina de superior nivel
El confort de marcha ha pretendido ser máximo, para elevar en definitiva la categoría del vehículo. Los ruidos producidos por la rodadura y la mecánica han sido especialmente estudiados y según los responsables, se han conseguido un confort de marcha digno de una berlina de representación. También el acabado ha sido planteado desde mayores niveles de calidad en todos los sentidos. Mejor presentación, diseño más formal y lujoso y unos materiales y acabados con un nivel nunca visto en las anteriores generaciones.
Sólo se han comunicado los propulsores con que contarán las versiones que inicien su comercialización en el mercado ruso. Las dos serán de gasolina, con 2.0 y 2.5 litros con 150 y 190 CV. Para el resto de Europa, en donde se comercializará a finales de año, contará con propulsores diésel de 2,2 litros, con seguridad el que utiliza ahora el CX-5 con 150 CV y otros por encima.
Los consumos anunciados son de 6.0 litros para el dos litros manual y 6.1 para el automático. Si le añadimos el sistema start y stop el consumo de la versión automática baja hasta 5,9 litros. Por enciman el 2.5 dotado de start y stop y un nuevo sistema más eficaz de recuperación de energía, se coloca en los 6,4 litros.

